10 Cosas que me hubiera gustado haber sabido antes
Con esto de las reflexiones de un año nuevo me puse a pensar en cuántas cosas me hubieran facilitado la vida de haberlo sabido antes, aquí una corta lista. Sin duda la #10 la hubiera apreciado mucho….
Nos imponen una definición incorrecta de éxito. Nos pasamos la infancia y juventud estudiando para desarrollar un futuro profesional que nos garantizará una vida de éxitos; y sin embargo con el paso de los años aprendemos que el valor de la vida no está en el dinero, ni la profesión, ni los títulos, con el paso del tiempo entendemos que ese valor está en las experiencias vividas, los viajes con amigos, las risas compartidas, los errores cometidos, el amor, los sueños cumplidos y las reglas rotas.
Esta bien cambiar de opinión. Nos enseñan de pequeños que la vida es lineal: naces, creces, te reproduces y mueres; que lo que estudias ejerces, que lo que escoges te define. Pero la realidad es que no es así, sólo es incómodo reinventarse, es incómodo reconocer que lo pensabas antes no es lo que piensas hoy, incluso que lo que creías ayer no es lo que crees hoy, que lo que querías años atrás no es lo que quieres hoy, pero no sólo es válido cambiar de opinión, es humano y es necesario. Sólo incomodándonos crecemos, sólo desafiándonos aprendemos.
Aproximadamente el 1% de las decisiones que tomes serán permanentes. Solemos imaginar que las decisiones que tomamos son determinantes, pasamos horas estresándonos sobre qué decisión tomar, qué camino es el correcto, cuestionándonos qué pasaría de equivocarnos, pero la realidad es que muy pocas decisiones son permanentes y está bien cambiar de opinión (punto 2), siempre hay una salida si las cosas no fueron como las querías o imaginabas. No pierdas tiempo sobrepensando y analizando lo que podría ser, toma una decisión y de ser necesario pivotea en el camino.
Bono: No hay decisiones equivocadas, lo que no sale como quieres al final te enseña, porque el que no arriesga no gana.
Ten cuidado con lo que deseas porque no todo lo que quieres es lo que necesitas, y lo que imaginas rara vez es en realidad cómo lo imaginabas. A veces añoramos una vida en otro lado, un trabajo o una relación, imaginamos que al tenerlo vamos a ser felices, pero la realidad es que desconocemos todo lo que eso traerá, cada decisión trae consigo una lección, solemos idealizar más que realizar, y cuando por fin tenemos lo que queríamos nos damos cuenta que estaba lejos de lo que imaginamos que sería.
La importancia de seguir adelante, pasar pagina, perdonar y dejar ir. Cuando te das cuenta que las cosas no son cómo imaginabas (punto 4) y decides cambiar de opinón (punto 2), o alguien más toma esa decisión y te afecta, lo siguiente es no quedarse ahí. Esta es una de las lecciones de vida más importantes y que desafortunadamente nadie te enseña, cómo dejar ir? Cómo seguir adelante? Esta es una lección que aún estoy aprendiendo pero que definitivamente me hubiera gustado aprender hace años.
No le hagas caso a todo lo que dice tu cabeza, está loca y es ociosa. Qué curioso que le llamemos razón a lo que ocurre en la cabeza, a veces lo último que tiene es la razón. Es naturalmente cobarde pero con alcohol se envalentona y no hace más que cometer errores, le encanta sobrepensar y complicarlo todo. Es por eso que ignorarla en ocasiones es la mejor opción.
No dar por sentado los momentos de felicidad porque lo bueno no dura para siempre. Yo no sé quién creó las reglas de la vida pero al parecer vinimos a vivir pruebas para aprender lecciones, la vida es más una montaña rusa que un tren camino a la felicidad, y eso nadie te lo cuenta de pequeño, que como lo bueno no dura para siempre es importante disfrutarlo al máximo mientras está.
Ojalá de pequeña hubiera aprendido a disfrutar más de estar conmigo, ojalá hubiera aprendido un poco más de eso que llaman amor propio.
Finanzas personales. Soy una fiel creyente de que esta debería ser una clase en el colegio, honestamente preferiría haber aprendido a ahorrar, invertir y declarar impuestos, antes que filosofía, física o trigonometría. Si bien ya mencioné que el dinero no compra la felicidad ni es el objetivo último de vida pues si es necesario, y saber cómo manejar la economía desde jóvenes en definitiva si nos haría la vida un poco más fácil.
Bueno y sin duda hay un sin fin de cosas más que me hubiera gustado aprender mucho más joven: cómo usar la lavadora, cómo cortar cebollas, el valor del vinagre para la vida diaria, la importancia del bloqueador solar, y todo lo básico que de joven jamás pensé que iba a necesitar de adulta.
Muchas son lecciones que aun estoy tratando de aprender y seguro unas cuantas más me encontraré en el bello camino que llamamos vida.