Que increíble es la gente que se atreve a intentar
Hace un tiempo, una amiga corrió su primer maratón, mientras veía las fotos y videos de su hazaña no pude evitar que se me aguaran los ojos. Me parecía increíble lo que había hecho, por el simple hecho de lograr algo que el 99% de la humanidad no hace nunca en su vida, pero además porque desde que la conozco, y de esto ya hace muchos muchos años, nunca fue la más deportista (aunque alguna vez si ganamos una medalla de voleibol 🤔, de eso ya hace más de una década). Me pareció inspirador que se desafiara de esa manera y que cumpliera ese reto que ella sola se había impuesto (muchos aplausos).
Entonces me puse a pensar, que inspiradora y valiente es la gente que se atreve a hacer algo nuevo. Que simple parece esta oración pero complicada la resolución. Me puse a pensar lo incómodo que es retarse a intentar algo fuera de la rutina, algo en lo que no tenemos experiencia, algo sobre lo que seguramente no tendremos el control. Y sin embargo, el resultado es casi siempre el mismo, el de máxima gratificación. Pero a pesar de siempre sentir ese orgullo, que poco nos atrevemos a intentarlo.
En un mundo donde evitamos incomodarnos, aunque eso signifique dejar de perseguir nuestros sueños, que valientes los que si se atreven, a pesar del qué dirán, a pesar del miedo a fallar, a pesar de los días difíciles, a pesar del dolor al cruzar la meta.
Por ello soy la primera en llorar cuando mis amigos o conocidos se atreven, aplaudo a mis amigos que deciden correr o escalar nevados, comparto el contenido de los que exploran su lado creativo, apoyo sus emprendimientos y hasta la simple idea de perseguirlos, porque soy consiente de que el coraje que requiere hacerlo tristemente no lo encontramos todos.
Espero lean esta corta entrada con dos cosas en mente, la primera la de celebrar a todos sus amigos y conocidos que son capaces de montar la ola de intentar algo con todo y miedo, por más pequeño que parezca, a veces esas cosas pequeñas son el primer paso de algo más grande, muchas veces cuesta más la primera carrera de 5km que el maratón, porque atreverse implica salir de la zona de confort, incomodarse, ser vulnerable y conquistar miedos, atreverse a lo nuevo es, en mi opinión, una conquista titánica. Y lo segundo que espero podamos sacar de aquí es el impulso a ignorar las excusas, a dar ese primer paso en la dirección de algo nuevo, o quizá es momento de retomar algo que creímos perdido, como yo alguna vez este blog, y hacer el compromiso de volver a escribir, por pasión, convicción o motivación, cualquiera que sea la razón, que esta sea la inspiración.