Intentemos de nuevo. ¡Bienvenidos a mi blog!

Intentemos de nuevo. ¡Bienvenidos a mi blog!

La última entrada de este blog fue hace más de un año, tanto así que no fue en el mes que cumplí 30 y ya hasta estoy más cerca de los 32, el tiempo no miente 🤷‍♀️. Y la verdad es que aunque escribir es mi cosa favorita de hacer, me tragó el torbellino de la vida, y entre muchas otras cosas, esta quedó rezagada.

Cuando me siento a escribir esta entrada, pienso en lo que ha sido este último año, en qué tanto hay por contar y qué me detuvo a hacerlo. Curiosamente ha sido un año de mucho aprendizaje, de desconocerme y de re-encontrarme, de aprender a ser paciente conmigo (con mi procrastinación) y con la vida. Yo, que siempre estoy preguntándome “qué más hay?”, acepté la paz de la monotonía, y sin embargo, encontré todo menos paz. En lo que han sido estos meses, que han parecido más una tormenta que una visita a la playa, me entregué a mi trabajo en cuerpo y alma, dejé que el quehacer consumiera un poco mi esencia y mucho de mi tiempo.

Fueron muchas las ocasiones en las que quise volver a sentarme a escribir e idealizaba retomar mi blog, pero escribir requiere tiempo, implica ver a la cara los miedos, llamar por su nombre a las derrotas, y aprender a celebrar las victorias, escribir necesita y merece el espacio de encontrarse a uno mismo, y cuando la mente está en todo y nada, distraída por los afanes de lo que parece importante, es difícil encontrar ese espacio y aun más difícil querer buscarlo.

Yo escribo porque me apasiona, porque me ayuda a organizar esta cabeza abstraída, porque le da sentido a todo lo que a veces parece no tenerlo, porque es mi manera favorita de comunicar. Sin embargo, escribir este blog y ser consistente con él, también hace que a veces escribir deje de ser divertido y se convierta en una obligación, disfruto hacerlo pero no cuando siento que no puedo dejar de hacerlo. Quiero seguir escribiendo, aun con el temor de compartir mis pensamientos y que muchas veces me parezca banal, lo escribo porque hay quien disfruta leerlo, porque yo disfruto leerlo, porque es mi manera de compartir mi visión del mundo, el de una mujer que también teme muchas veces enfrentarse a el, que teme hacer lo que le gusta, pero que aun con miedo elige hacerlo, en más de un aspecto de su vida.

En esta nueva temporada, porque así elegí llamarla, leerán sobre esos hilos de pensamiento que decidí halar, probablemente pocas cosas triviales, y quizá un poco más sobre esas cosas que se quedan dando vueltas en mi cabeza. Los invito de nuevo a leerme y ojalá, en el proceso, encuentren algo de su interés.

Atentamente, Luisa.


Incomodarse, reconocer, educarse, cambiar y agradecer. 


La incomodidad de empezar de nuevo

La incomodidad de empezar de nuevo

Querido diario, ya son 30!!

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