Querido 2025...

Querido 2025...

Quizá Einstein escribió la teoría de la relatividad después de reflexionar lo rápido, y a la vez, lento que sintió que pasó el año. Seguramente no, pero yo podría haberla escrito este año por esas mismas razones. El 2024 fue cambiante, extenuante, inesperado y emocionante.

La verdad es que he pensado tanto en el año que se fue que escribirle una entrada se siente redundante. Ahora, escribir una sobre el año que empieza suena un poco más emocionante.

Querido y deseado 2025,

Empiezo por pedirte que seas amable con nosotros, sé que vivimos en un mundo cruel, pero yo al menos tengo fe que serás un año divertido y lleno de buenas experiencias, es más, lo manifiesto.

Deseo que seas mi amigo en el proceso de conocerme más, se paciente, avanza lento en todos los momentos que vengan que sean para disfrutar: las bodas de mis amigos para llorar y bailar, los cumpleaños para celebrar y los conciertos para gritar; pero haz lo que el tiempo hace en esos momentos de dolor y crecimiento, sana las heridas que debas sanar, crea los recuerdos para atesorar, y olvida los que no pertenezcan a la historia que queremos contar.

Te pido me traigas muchas historias que valgan la pena escribir aquí, y mucha valentía para sentarme a hacerlo. Que cada mes sea una historia digna de ser recordada, que en el afán del día a día no se pierda la costumbre de mirar alrededor y agradecer cada risa y cada reto.

Escuchaba en estos días que el tiempo parece ir más rápido cuando crecemos, pero esto es sólo una percepción porque con los años hacemos menos cosas nuevas y menos cosas nos sorprenden, mientras que cuando somos niños todo se siente nuevo y diferente. Así que espero que seas un año que se sienta eterno por todas las experiencias que traigas y todas las nuevas aventuras que nos atrevamos a vivir.

Trae amor, trae sueños cumplidos, pero sobretodo trae paz. Recuérdale a esta sociedad polarizada y dispersa, que el único valor que permanece es nuestra humanidad, no se trata de tener más o ser más, porque todos vamos al mismo destino y nada nos llevamos en los bolsillos. Recuérdanos el valor de la familia, de la empatía, de saber vivir en comunidad. Enséñanos a trabajar por nuestro futuro, no en contra de el.

Tengo grandes expectativas a tu nombre, pero si sólo pudiera pedirte una cosa, sería la vitalidad para poder disfrutarte por los siguiente 365 días, de poder ver a través de los lentes del tiempo el valor de cada momento. Mis sueños, deseos y metas son algo que mi diario y yo guardamos, no importa cuán específica sea esa lista, todo se resume en esta entrada, en que el año no se trate de tachar items cumplidos sino de momentos vividos.

Atentamente, Luisa.

Incomodarse, reconocer, educarse, cambiar y agradecer. 


Que increíble es la gente que se atreve a intentar

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Una navidad diferente

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