Mi Top 10 de Expectativas vs Realidad
Una de mis frases favoritas y que más suelo repetir en este blog (y a mí misma cada mañana) es que quien vive de expectativas muere de realidades. Son muchas las situaciones donde imaginamos el qué será de algo y cuando llega el momento de vivirlo nos sorprende y en ocasiones nos decepciona la realidad.
Así que quise recopilar una lista de esos momentos donde las expectativas nos hicieron estrellarnos, y otra de esos donde se quedaron cortas.
Donde la expectativa supera la realidad...
Vivir solo - ohhh la bella independencia. Cuando yo imaginaba vivir sola (y vaya que no estaba desesperada por hacerlo) creía que todo iba a ser a mi manera, podría comprar mis propias cosas, invitar amigos y decorar como quisiera. Y bien que tenía la razón (parcialmente), a mi manera tuve que aprender a limpiar (bendito consejo de mi mamá de usar vinagre para todo), a cocinar, a lidiar con la realidad de que la casa no se limpia sola pero al parecer se ensucia con parpadear. Claramente independizarse tiene muchas ventajas pero lejos está la realidad de lo que imaginamos. Qué ansias de salir de casa pero que pronto nos encontramos llamando a mamá para que nos enseñe como se logra eso de vivir solo.
Vivir en el extranjero - este esta un poco en el límite, cada experiencia es diferente y depende mucho de las circunstancias de cada quien. En el recuento de los hechos y con el paso del tiempo, es un juego de suma cero, donde lo aprendido y lo vivido compensa los retos. Pero cuando uno imagina lo que será una vida en otro país suele ignorar mucho de lo que se queda, las celebraciones familiares a las que no asistes, los retos del idioma en muchos casos, de sentirse constantemente perdido y la falta de pertenencia e identidad. Para algunos es más fácil que para otros, pero la realidad del día a día poco se asemeja a lo que uno imagina que será.
El amor - sinceramente creo que Disney y Hollywood nos deberían pagar la terapia. Esas historias de amor con las que crecemos, esas donde existen los príncipes azules y donde todo al final se acomoda por obra y gracia del destino o espíritu santo, nos hizo imaginar que el amor debía sentirse fácil. Sin embargo, no fue sino hasta que crecí que Disney decidió sacar "La princesa y el sapo", una película más parecida a la realidad. La lección no es que los sapos se convierten en príncipes (porque nosotras tampoco somos damiselas en apuro) sino que hay que navegar ese pantano con mente abierta y muchas resiliencia. La realidad es que nadie nos enseña que el amor es de altas y bajas y que se construye día a día, no se trata del final feliz, se trata del trabajo diario.
Trabajar - todos soñamos con la libertad del dinero, pero poco imaginamos el estrés, el poco tiempo libre, el hecho de que no siempre el trabajo será nuestra pasión. Soñamos con que trabajar nos permita disfrutar más la vida, pero pronto nos damos cuenta que nos pasamos la vida trabajando.
Crecer - a mí nadie me preguntó si quería crecer, porque crecer lo complica todo. Esta lista no intenta demeritar todas las increíbles ventajas que hay en amar, vivir solo, trabajar y ser independiente, simplemente habla de que no todo es como lo imaginamos, que no siempre es fácil, y que aunque aprendemos a disfrutarlo no ocurre sólo y hay que saber navegar los retos.
Donde "quien lo vive es quien lo goza", es decir, la realidad es mejor de lo que imaginamos...
Viajar - los lugares siempre son mejores de lo que imaginamos y se debe a las experiencias propias que construimos en ellos. ¿Quién no ama viajar? La expectativa y la emoción de cada momento de un viaje, conocer lugares nuevos y dejarse sorprender por cómo se ven realmente las cosas ante nuestros ojos. Hay lugares increíbles en el mundo, pero lo que hace realmente maravilloso a un viaje y hace que cualquier expectativa se quede corta son las experiencias que vivimos en esos lugares, no hay sueño que se compare con la piel de gallina que da pararse frente a la Torre Eiffel [inserte aquí cualquier lugar que lo haya maravillado].
Tener una mascota - en definitiva requiere esfuerzo y esa no siempre es la parte más divertida, pero en comparación con la lista de arriba, los beneficios de tener una mascota siempre SIEMPRE compensara cualquier esfuerzo. Abrazar una bola de pelos siempre se siente mejor de lo que uno imagina.
La amistad - este item de la lista de hecho me lo dio un amigo muy especial. A diferencia del amor, nadie entra a una amistad esperando nada y sin embargo hay personas que siendo extraños terminan convirtiéndose en hermanos de vida. Un amigo es realmente un tesoro, y cuando conocemos a alguien no imaginamos que quizá esa persona pueda convertirse en tanto. A mis amigos les agradezco su paciencia y constancia, aguantar tanto drama les garantiza el cielo.
Abrazar a las personas cuando llevas tanto sin verlas - imaginar un abrazo nunca se siente tan bien como realmente sentirlo, en especial en estas épocas donde nos hemos visto tan limitados a ellos. Yo sueño con los abrazos de mi familia y de mis amigos que llevo años sin ver, cuento los días e imagino como esos abrazos se sentirán en el alma, pero sé que no importa cuánto lo espere, nada se compara con vivir ese momento.
Los parques de Disney - Y si bien Disney es culpable por nuestras falsas expectativas del amor, debemos perdonarlo por sus parques. Cuando pensaba en esta lista y buscaba esos momentos de la vida donde la imaginación se queda corta, mi favorito es el show de Disney en el castillo de Cenicienta en Magic Kingdom. Este espacio es para cada uno de ustedes que está leyendo esto, piense en qué lugar o momento lo ha sorprendido por ser mucho mejor de lo que imaginaba.
[Bonus] El café de la mañana - Uno imagina cómo se va a sentir pero ese primer sorbo de la mañana es simplemente M.A.G.I.C.O.